Campus Cancún · Impulsa UQROO Cancún 998 577 5648
Impulsa UQROO Cancún Impulsa UQROO Cancún Diplomados de educación continua
Blog

Perspectiva de género e infancias en juicios familiares: qué debe saber todo litigante

Qué exige juzgar con perspectiva de género e infancia en materia familiar, qué dicen los protocolos de la SCJN y cómo usarlos al litigar.

Equipo Impulsa UQROO Cancún 11 de octubre de 2026 4 min de lectura
Perspectiva de género e infancias en juicios familiares: qué debe saber todo litigante
← Volver al blog

En materia familiar, casi todos los asuntos involucran relaciones de poder, dependencia económica o niñas, niños y adolescentes. Por eso juzgar con perspectiva de género y de infancia no es una opción ideológica, sino un método que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha desarrollado en su jurisprudencia y en sus protocolos de actuación. Para el litigante, conocer ese método es tan importante como conocer las reglas procesales: le permite pedir lo correcto, ofrecer la prueba adecuada y detectar cuándo una resolución lo omitió.

Este artículo tiene fines informativos y de divulgación académica; no constituye asesoría jurídica para un caso concreto.

Los protocolos de la Suprema Corte

La SCJN elaboró en 2013 el Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género y lo actualizó en 2020 con base en sus propias sentencias. En noviembre de 2021 presentó el Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Infancia y Adolescencia, orientado a lo que se conoce como justicia adaptada a niñas, niños y adolescentes. Ambos están disponibles en el micrositio de protocolos de actuación de la Corte, que también incluye un manual específico para juzgar con perspectiva de género en materia familiar.

Los seis pasos del método

La jurisprudencia 1a./J. 22/2016 de la Primera Sala establece los elementos para juzgar con perspectiva de género. En síntesis, la persona juzgadora debe:

1. Identificar desequilibrios de poder

Detectar si existen situaciones de poder que, por cuestiones de género, generen desigualdad entre las partes.

2. Valorar sin estereotipos

Cuestionar los hechos y valorar las pruebas descartando estereotipos o prejuicios de género.

3. Ordenar pruebas cuando falten

Si el material probatorio es insuficiente para aclarar una situación de violencia, vulnerabilidad o discriminación por razones de género, ordenar las pruebas necesarias para visibilizarla.

4. Cuestionar la neutralidad de la norma

Evaluar si la norma aparentemente neutral produce un impacto diferenciado y buscar una solución justa e igualitaria.

5. Aplicar estándares de derechos humanos

Considerar los derechos de todas las personas involucradas, con especial atención a niñas y niños.

6. Cuidar el lenguaje

Evitar el lenguaje basado en estereotipos y procurar un lenguaje incluyente en la resolución.

La perspectiva de infancia

Cuando hay niñas, niños o adolescentes involucrados, rige el principio del interés superior de la niñez, reconocido en la Constitución. En la práctica, implica escuchar a la persona menor de edad con métodos adecuados a su edad y desarrollo, evitar su revictimización y valorar cada decisión (guarda, convivencias, alimentos) desde su bienestar, no desde la conveniencia de los adultos.

Cómo usarlo al litigar

Plantea desde la demanda o la contestación los elementos de contexto que muestren desequilibrios de poder o vulnerabilidad. Ofrece pruebas idóneas, como estudios socioeconómicos o valoraciones psicológicas. Solicita expresamente la aplicación de los protocolos y, si una resolución omite el método, hazlo valer en los medios de impugnación señalando qué paso se incumplió.

Dónde aparece en los asuntos más comunes

En alimentos, al valorar la dependencia económica y el trabajo de cuidados no remunerado. En guarda y custodia, al evitar estereotipos sobre quién es mejor cuidador por su sexo. En convivencias, al considerar antecedentes de violencia familiar antes de fijar el régimen. En divorcio y liquidación de bienes, al reconocer la contribución de quien se dedicó al hogar. En cada caso, el método ayuda a que la decisión responda a la situación real de las partes.

Un error frecuente

Invocar la perspectiva de género de forma genérica, como frase de cierre, sin conectar los hechos del caso con los elementos del método. La perspectiva de género se argumenta con hechos y pruebas, no con enunciados.

Conclusión

La perspectiva de género e infancia es un método jurídico con bases jurisprudenciales y protocolos oficiales. Dominarlo permite al litigante familiar construir casos más sólidos y exigir resoluciones más justas.

El Diplomado en Justicia Familiar con Enfoque Constitucional de Impulsa UQROO incluye la formación para litigar con perspectiva de género e infancias. Escríbenos y te enviamos el programa.

E
Equipo Impulsa UQROO CancúnEducación Continua
Sigue leyendo

Más publicaciones